
El estudio del Queensland Centre for Mental Health Research de Australia publicado en la revista Plos Medicine concluye que “Los hijos de padres mayores muestran sutiles alteraciones en las pruebas de capacidad neurocognitiva durante la infancia y la niñez.” Es decir que aquellos que optan por la paternidad a una edad avanzada (el estudio no especifica exactamente cual es esa edad, aunque parece que es alrededor de 50 años) corren un riesgo mayor de padecer algún tipo de trastorno neurológico como el autismo, la dislexia o, simplemente, un IQ más bajo, hasta 6 puntos por abajo de un niño cuyos padre tiene 20 años. El doctor John McGrath, director del estudio explica que este problema en el desarrollo de la inteligencia puede deberse a que el semen de un hombre mayor ha acumulando modificaciones en sus estructura que pueden interferir en el desarrollo cerebral del niño. La conclusión última es, quizá, que no sólo las mujeres tienen un reloj biológico