
Enrique es médico y amigo mío. Su consulta siempre está a tope (y eso que no es barato). El secreto de su éxito, el mismo me lo ha contado, está en saber escuchar a sus pacientes. Su técnica es la siguiente:
– Hacer un esfuerzo consciente por escuchar.
– Jamás permitir que le interrumpan cuando está con un paciente.
– Siempre está atento a lo que le cuenta su paciente y nuca le interrumpe cuando está hablando.
– Muestra interés en su paciente mirándole de forma cómoda y nunca forzada a los ojos y le anima a hablar por medio de interjecciones como “aja”, “le entiendo”, “continúe”…
Según él mismo lo reconoce, le ha tomado algunos años darse cuenta de que cuanto más deja hablar a sus pacientes más fácil le resulta hacer un buen diagnóstico. La lista de espera para ser atendido por este médico que escucha es de tres meses.

sisisi yo adoro a mi médico bioenergético porque escucha y detesto al cirujano que vela por i salud pero es mas sordo que una tapia… escuchar es un arte que fascina y enamora…